En adhesión a la presentación del libro de Daniel Edgardo Mudry

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En adhesión a la presentación del libro de Daniel Edgardo Mudry, “Memorias de un ferroviario”, la profesora Beatriz Villasboas saludó a todos los escritores verense a través del poema que compuso para el Centenario de la Estación.

“Mi recuerdo afectuoso para todos, los presentes y ausentes, en especial, don Osvaldo Tschanenn y Don Ángel Rolé”, expresó.

Homenaje a la estación ferroviaria de Vera, en su centenario (diciembre de 1990)

ESTACIÓN CENTENARIA

Hace un siglo, como un embrión dormía
un paraje por muchos ignorado.
El monte y unos pájaros cantores
le arrullaban su olvido y lejanía.
Una punta de rieles lo arañaba
logró tocarlo y lo llamó “La curva”;
el fragor de un tren envuelto en humo le dio la vida
y le prendió unos ranchos.
Cuentan por ahí que desde entonces se animaron
a quedarse unos pioneros
(ni en el mayor delirio imaginaron
que estaban construyendo un pueblo nuevo).
A la estación se le embriagaba el alma
cuando escuchaba tronar locomotoras.
¡Cómo soñaba treparse a los vagones
para cargar en ellas su progreso!
Hace un siglo que Vera despertaba
ante unas vías que creyó infinitas,
presagiaba que al fin el horizonte
suyo sería, y pródigo el futuro.
Pero es fracción de eternidad cien años,
ocurren tantas cosas, duelen tantas…
De aquel alumbramiento ferroviario
queda una vieja estación en calma,
como los viejos, viviendo de recuerdos,
o, lentamente, muriendo con el tiempo.
¡Cómo guarda en vapores de nostalgias
ese diciembre del siglo diecinueve!
¡Cómo le tiembla el corazón de andenes
como hace un siglo, cuando añora el tren!

BEATRIZ VILLASBOAS