Imputaron con prisión preventiva a los padres del bebé que murió el sábado a causa de maltratos (audios)

COMPARTIR

La medida cautelar fue dictada sin plazos. El fiscal Marichal los imputó por abandono de persona seguido de muerte agravado. El nene falleció a causa de una infección generalizada, insuficiencia respiratoria y falla multiorgánica. Tenía fracturas en varias partes del cuerpo.

Luego de tres horas y media de debate entre las partes, el fiscal Juan Marichal imputó a Daniela Telio y Daniel Nuñez, padres del bebé de 4 meses que falleció el sábado pasado antes de ingresar al Hospital del Reconquista, por el delito de abandono de persona seguido de muerte agravado por el vínculo parental que los unía.

Fue en el marco de la audiencia llevada a cabo en el mediodía de este miércoles mediante Zoom y estuvo presidida por el juez de Instrucción Penal Preparatoria Mauricio Martelossi. Luego de que el representante del Ministerio Público de la Acusación impusiera de los cargos a ambos detenidos, el magistrado interviniente resolvió dictarles, en la audiencia de medida cautelar, la prisión preventiva sin plazos específicos.

Marichal fundamentó el requerimiento de esa medida restrictiva en la existencia de peligro de fuga y la posibilidad de influir sobre testigos, y en contradicciones surgidas en dichos de los encartados respecto de la hora de la muerte del pequeño en edad de lactancia.

Respecto del delito penal atribuido, sostuvo que respondió a “haber puesto en peligro la vida y la salud del niño Thiago Núñez, los dos como autores por su deber de cuidado de padres”.

“Este es un delito de deberes de cuidado, o sea que no lo puede cometer cualquier persona, y tiene que ver con la aplicación de malos tratos recurrentes, la omisión de alimentación necesaria y de cuidados a la salud, y por no acudir en forma inmediata al auxilio médico”, argumentó.

Un cuadro inenarrable

Una vez concluidas las audiencias que no pudieron ser seguidas por los medios de prensa acreditados por su carácter on line, el Dr. Marichal reveló en conferencia de prensa datos espeluznantes acerca de la condición física que presentaba la víctima al momento de morir: fracturas, un coágulo en la cabeza y una infección generalizada con pus que le afectó hasta el cerebro.

“La autopsia arrojó que el nene tenía fracturas múltiples en la región costal de ambos lados, izquierdo y derecho, con de 3 a 12 costillas rotas de un lado y 4 costillas fracturadas del otro, un callo óseo en el húmero fémur, otro en la parte de mandíbula y uno más en el cráneo por fracturas”, enumeró.

Además, pormenorizó que el inocente presentaba el pulmón izquierdo con poco funcionamiento, con callosidades pegadas a la parte costal y que tenía líquidos alrededor purulentos en esa zona, en el pericardio, en la orina e incluso hasta en el cerebro “lo cual revela que esto no fue un día para el otro, sino que la salud se fue deteriorando en el tiempo, creemos que en los últimos 30 a 40 días en los que no fue asistencia médica debido a la cuarentena. La última vez que lo vio el médico en marzo tenía un peso de 3,600 kilos, que fue el mismo peso que tenía al momento de morir”.

El informe forense “habla de maltratos”, puntualizó el fiscal, que agregó que “todas las heridas que mencioné fueron consecuencias del maltrato infantil. Y que por no acudir al auxilio médico oportuno e inmediato fueron causando una infección generalizada purulenta en gran parte del cuerpo”.

“Niño sacudido”

Paralelamente, el funcionario explicó que las fracturas halladas no se produjeron el día anterior, en un solo momento o en una sola vez, sino que son una serie de fracturas: “Por eso el diagnóstico de la autopsia es maltrato y no es homicidio, porque no es una patada, no es un golpe, no es que se cayó, sino que es un maltrato”.

Para el fiscal, esas heridas tienen que ver, posiblemente, con la forma en que era manipulado este bebé, o sea “con sacudones, por eso el médico que atendió al niño habla de posible ‘síndrome del niño sacudido’”.

En cuanto a la producción de nuevas evidencias probatorias, adelantó que resta analizar el contenido de las cámaras que tenían en la casa y el celular de la madre porque “hay parientes que dijeron que ella decía que el bebé en las últimas semanas tenía fiebre”.

En referencia a fijar la hora de la muerte de su hijo, Telio y Nuñez habrían caído en contradicciones. Mientras que los médicos del Hospital de Reconquista establecieron que el bebé murió entre las 8:30 y las 10 de la mañana del sábado, los imputados aseguraron que el deceso ocurrió cerca de las 13:30. La sospecha se generó a raíz del informe del frigorífico donde trabaja que precisó que ese día salió a las 10:30 de trabajar cuando todos los demás días anteriores había salido a las 14. “Entonces algo raro hay, algo pasó”, intuyó el fiscal Marichal.

Por último, dijo que de acuerdo a los informes de Niñez “no se veía un abandono ni tampoco condiciones de vida de hacinamiento ni de insalubridad edilicia en el hogar donde vivían. La denuncia por una fractura en uno de los brazos fue investigada, en su momento se activaron los protocolos. En definitiva, al nene le venían haciendo seguimientos, que primero fueron semanales y después mensuales. El último realizado fue antes de la cuarentena y después de eso se perdió el rastro, entendemos que durante este último lapso pudieron haberse producido las lesiones que aparecieron en la autopsia”, y que determinaron que perdiera la vida.