Los tiempos de la pandemia y los tiempos de la política

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Por Darío H. Schueri – Desde Santa Fe.

El aislamiento – o cuarentena para los casos extremos – impuesto por el COVID-19 para un tercio de la humanidad, Leviatán de estos tiempos que solo Dios sabe por qué debe estar entre nosotros y cuando se lo derrotará, nos altera el tiempo y el espacio.

Pareciera que hubiera pasado una eternidad desde que Miguel Lifschitz decidiera sorprender a propios y extraños (solo tres personas lo sabían) para ajustar cuentas con Omar Perotti desde una banca de diputados, ocupando la centralidad de la escena cuando se suponía que el FPCYS estaba capitulando al permitir – con su abstención y la de otros bloques – que el oficialismo gobernante pudiera contar con su anhelada Ley de Necesidad Pública.

Y hoy ya se habla de emitir cuasimonedas. “Están entrando – las Provincias – en desesperación, no saben qué garantías le da Nación, y los bancos no le pueden prestar todo lo que necesitan, mientras los mercados están cerrados para el financiamiento”, reflexiona el analista económico Pablo Olivares.

Esa tarde del feriado “y en cuarentena” martes 31 de marzo, 90 días después que el mismo frente opositor enviara al archivo un proyecto gemelo de la Ley de Necesidad Omar Perotti, coronavirus mediante, recibía la aprobación legislativa para endeudarse por más de 50 mil millones de pesos. Y la fetichista – para el oficialismo – “delegación de facultades” (ya comenzaron las denuncias políticas sobre este punto) aunque la norma, modificada en ese aspecto por el propio peronismo en Senadores – rigiese solamente hasta el 31 de diciembre.

El coronavirus no solo seguirá arrebatando vidas humanas; por impericias, torpezas y desaprensiones varias podría acabar con prometedores futuros políticos a menos que, como en lo terapéutico, acudan a la sabia prudencia. Quien sobreactúe situaciones, desde un jefe comunal hasta el mismísimo Presidente de la Nación, podrían ser las nuevas víctimas – a futuro – de la peste del Siglo XXI que, como bien dijera el cantautor Lerner, “no vino para matarnos unos a otros como en las guerras convencionales, sino a unirnos para defendernos”.

La política en cuarentena

Tal lo expuesto, resultaría insolente, desubicado y casi inmoral comentar escenarios y estrategias políticas en estos momentos de angustia social (hasta resulta temerario difundir – y hacer- encuestas sobre niveles de popularidad o impopularidad de políticos y gobernantes); no solo por la evolución de la virosis, sino por otra pandemia paralela: la económica.

Pero no podemos privarnos de advertir que muchas estrategias de cara al electoral 2021 podrían quedar obsoletas; y tal vez surjan nuevos actores como consecuencia de la pandemia.

En Santa Fe algunos personajes políticos desplegaban, previo a la crisis sanitaria, planificaciones de cara a las elecciones del año que viene. Otros valientes toreros de la política, en esos aciagos días que precedieron a la histórica votación de diputados, vieron en la doble ansiedad del Gobernador Perotti la oportunidad de ensayar alguna espectacular verónica.

La pandemia y la producción

Esta semana el ministro de la Producción Daniel Costamagna mantendrá reuniones con los sectores más representativos de la producción, “para ver como transitamos la crisis, pero sobretodo la salida”, anunció el funcionario.

Costamagna reflexionó ante nuestro Diario que la economía agro productiva tendrá que desenvolverse “en un mercado internacional complicadísimo, con una Europa que no existe como opción, y China que vuelve despacio con otros precios, que no son los adecuados”; precisamente para el Ministro, “China y el mercado internos serán nuestros sostenes, junto con algún mercado en los países limítrofes y alguno puntual en el mundo”.

El rafaelino titular de la cartera productiva hizo saber que los protocolos de seguridad están funcionando bien para el traslado de la cosecha: “se están descargando más de 6.000 camiones diarios” contó, “gran parte de la producción se embolsa en origen; tenemos una buena capacidad de acopio en el interior”, significó.

Dos datos relevantes nos hizo notar Costamagna: en primer lugar la habilitación para que empresas que tengan compromisos de venta, como por ejemplo de maquinaria agrícola, con todos los mecanismos de protección pudieran seguir trabajando; como así también, básicamente para el sector transporte y cosecha, la venta de repuestos, talleres, gomerías, sea en centros urbanos como en rutas, y paradores.

Con el área de Ciencia y Tecnología, contó Costamagna, se trabaja en la reconversión de empresas para la fabricación de barbijos, batas, sábanas, instrumental médico, respiradores; “Omar (Perotti) está haciendo un seguimiento personalizado de ese tema”, confió.