El Obispado dio nuevas indicaciones para vivir la fe en tiempos difíciles

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Teniendo en cuenta el avance del COVID-19, y considerando las resoluciones tomadas por el Gobierno Nacional y Provincial, y las variadas medidas adoptadas en cada uno de los distritos que corresponden a los límites de nuestra Iglesia Diocesana, con el objeto de unificar criterios, sobre todo en materia de la Liturgia y la administración de los sacramentos (cf. can. 835 § 1), en continuidad con las indicaciones ya anunciadas en el comunicado del 13 de Marzo de 2020, y habiendo consultado a los Vicarios Generales y Episcopales de la Diócesis, el obispo Ángel Macín dispuso otra serie de instrucciones, a saber:

1. Desde el día de la fecha hasta el 31 de Marzo del corriente, determino que las celebraciones eucarísticas que se celebren en las parroquias sean sin la asistencia de fieles. Solo podrán estar quienes se consideren indispensables para el desarrollo litúrgico. Según las facultades que me son propias, dispenso del precepto dominical a todos los fieles del territorio diocesano, a tenor del canon 87 § 2, recomendado a los mismos seguir las trasmisiones de la Misa por radio y televisión, o por las redes sociales.

2. Para los Bautismos y las Confesiones, propongo seguir un criterio similar a lo expuesto para la Misa, es decir, posponer la práctica de estos sacramentos en su forma habitual, celebrándose solamente en casos de extrema necesidad y con los recaudos necesarios.

3. En cuanto a la unción de los enfermos, les pido un esfuerzo a los sacerdotes más jóvenes, para atender aquellos casos más urgentes; las exequias podrán celebrarse con un mínimo de asistencia y en un espacio amplio, contando también aquí con el valioso servicio de los ministros laicos.

4. Las Iglesias, en principio, permanecerán abiertas, tomándose las medidas necesarias para la desinfección de los lugares más transitados. En los espacios donde se adora de un modo permanente al Santísimo Sacramento, por ahora se puede continuar con esta práctica, cuidando que en el recinto no permanezcan más de tres o cuatro fieles simultáneamente.

5. Solicito a los sacerdotes a orar por el Pueblo de Dios. Especialmente recomiendo a los párrocos no olvidar ofrecer la misa “pro populo”, y otras oraciones que consideren oportunas. También, según los consejos del Papa Francisco, apelo a la creatividad de cada uno para permanecer cercanos a los fieles, alentando la esperanza de la comunidad.

6. Invito a los fieles a unirse en cadena de oración, rezando el Santo Rosario en familia, Iglesia Doméstica, a las 20,30 hs. de cada día, o en el horario más conveniente, encomendando a San José, Patrono de Nuestra Diócesis, custodio del Redentor, que nos cuide y nos consiga la paz y la salud para nosotros, y para todos los que padecen este flagelo y otras dolencias.

7. Recomiendo también a los fieles reflexionar sobre el Mensaje Cuaresmal “Prácticas Cuaresmales y Ecología Integral”, que aborda algunos temas

vinculados a lo que estamos viviendo en estos días, como la oración en secreto, la limosna y el ayuno como formas del cuidado de la vida, etc.

8. El obispado, por su parte, atenderá de un modo limitado, debido a la disminución significativa del personal por prevención.

9. Estas medidas podrán ser extendidas por más tiempo, de acuerdo a la evolución de la situación actual.

Sede Episcopal de Reconquista, 17 de Marzo de 2020