Macía resistió el arresto pero luego pidió a los policías que lo maten

Macía resistió el arresto pero luego pidió a los policías que lo maten

Mario Ezequiel Macía, único detenido y principal sospechoso de haber dado muerte a su madre de 75 años para luego prender fuego al cadáver junto con la casa donde vivía, resistió el arresto que buscaba imponerle la comisión policial que llegó hasta su morada en el paraje Santa Lucía.

Llegó incluso a forcejear con los uniformados, pero una vez reducido clamó que lo maten por lo que había hecho, de acuerdo a trascendidos confiables.

El sujeto de 38 años fue aprehendido y alojado en la alcaidía de la Unidad Regional XIX a la espera de la audiencia imputativa que tendrá lugar el próximo miércoles en la Oficina de Gestión Judicial de Vera.

El fiscal Martín Gauna Chapero pedirá imputarlo por homicidio agravado por el vínculo. Se espera el resultado de la autopsia prevista para el martes a las 8:15. Se sospecha que pudo haber ultimado a su progenitora con un disparo de arma de fuego. Algún hueso roto de lo poco que pudo rescatarse de la humanidad de la víctima podría alumbrar esa hipótesis, que de confirmarse calificaría el crimen.

El hecho ocurrió en la zona rural, a unos 15 kilómetros de Santa Lucía el viernes. El cadáver de Rosa Gorosito apareció calcinado dentro de una casa también quemada.

El hecho

El horrendo crimen salió a la luz cuando Macía fue a comer un asado a casa de los Cainelli en el mediodía del domingo. Entre vinos contó que el sábado a la noche había explotado la garrafa de su casa y como consecuencia de de ello su madre perdió la vida. Y que su padre había quedado sentado afuera de la casa porque todas sus cosas se habían quemado.

Azorados por lo que escuchaban, los Cainelli lo acompañaron de regreso a su casa y así dieron con el cuadro dantesco, pudo reconstruir InfoVera.

El cadáver de la mujer estaba hecho cenizas en una de las piezas. Los Cainelli encerraron en una pieza a Macía y luego dieron aviso a la policía.

De acuerdo a lo que relató el padre, que fue hallado caminando con destino a Olmos y de unos 87 años, el plan macabro del hijo era asesinar a la madre, y luego a él para posteriormente suicidarse.

Los restos de la mujer de 75 años víctima de su propio hijo fueron llevados a la morgue judicial de Reconquista para una eventual autopsia aunque esto no está claro si podría ser posible dado que sólo son restos óseos y cenizas.