Odontólogas y odontólogos podrán recetar

Odontólogas y odontólogos podrán recetar

El Senado sancionó y convirtió en ley el proyecto de la diputada Gutiérrez por el cual la provincia adhiere a las leyes nacionales 17.818 y 19.303 y al decreto reglamentario de esta última. Se autoriza a las y los profesionales a prescribir medicamentos.

La Cámara de Senadores dio media sanción, y convirtió en Ley, el proyecto de la diputada Alicia Gutiérrez y del diputado Raúl Fernández, por el cual se autoriza a odontólogas y odontólogos matriculados a prescribir los medicamentos incluidos en la lista III de estupefacientes de la Ley 17.818 y IV de la ley 19.303, bajo receta archivada, manuscrita, fechada y firmada.

La normativa establece la adhesión de la provincia a ambas leyes nacionales y al decreto reglamentario Nº 4589/71 y define como autoridad de aplicación al Ministerio de Salud, el cual podrá delegar sus facultades al Colegio de Odontólogos de Santa Fe. Asimismo, tendrá la  potestad de limitar o ampliar la nómina de medicamentos incluidos en las listas.

Históricamente, tanto la ley nacional como las provinciales que han reglamentado el desempeño de los profesionales de la salud han excluido, más por omisión que por imposición, a odontólogas y odontólogos de la prescripción de alcaloides. Por eso, desde hace varios años, estos han comenzado a tropezar con crecientes dificultades para ello.

“No cabe duda de que las restricciones impuestas tienen la finalidad de reducir el ámbito de manejo de los estupefacientes para lograr un control más efectivo del mismo y, de esta manera, evitar su uso extra terapéutico y la proliferación tanto de las toxicomanías como del comercio que lucra con ellas”, explicó la legisladora Gutiérrez.

En 1971, la Comisión de Estupefacientes de las Naciones Unidas, con activa participación de la Organización Mundial de la Salud, aprueba el convenio sobre sustancias psicotrópicas que incluye 46 sustancias en sus cuatro categorías. En el país, estos dos acuerdos internacionales quedan aceptados y convalidados a través de las leyes 17.818, de 1969, y 19.303, de 1971.

La diputada, y odontóloga de profesión, al igual que Fernández, consideró que la exclusión de sus colegas como sujetos de normatización por parte de estas leyes es manifiesta y “no hace más que arrastrar vicios ya antiguos en nuestra legislación y referencias anacrónicas desprovistas de rigor científico”.

Actualmente, la odontología, como la medicina, cuenta con tratamientos integrales del paciente, con técnicas e indicaciones precisas, regladas y de alta complejidad, que requieren la utilización de numerosos y diversos fármacos, sobre todo en cirugías y en disfunciones de la articulación temporomandibular. “Las y los profesionales odontólogos, debido a la formación universitaria recibida, tienen la suficiente idoneidad y responsabilidad como para disponer el uso de estos psicotrópicos”, aseguró Gutiérrez.

Con esta ley, la provincia, en el incuestionado ejercicio del poder de policía de la salud, dispone que las y los profesionales, debidamente matriculados y bajo ciertas condiciones, puedan recetar los psicotrópicos de las lista referidas.