La ventana que abrió Francisco

Nota de opinión de Alfredo Buffi.

Nos permitió ver la luz de la Esperanza, ha dicho lo que deseábamos oír y lo que no nos animamos a decir, nos hizo sentir que “podemos”, y que ser pobres, viejos o jóvenes, no son causas de exclusión en un proyecto social.

 Nos exhortó a participar activamente en la refundación de una sociedad que nos incluya como protagonistas, no como sujetos.

Nos animó a reclamar un nivel más eficiente de educación, que nos prepare intelectualmente para analizar, criticar y decidir sobre nuestras posibilidades de futuro, con programas de educación que nos acerquen a los oficios y al trabajo digno, para lograr independencia económica y recuperar la libertad de pensar y opinar.

Nos enseñó que la libertad no solo se priva con rejas, sino alejando al ciudadano de la educación y el trabajo, con subsidios que condicionan y someten.

Ha dicho que la corrupción y la ambición son letales para el desarrollo armónico de las sociedades y que el dios “Dinero” no deja ver al verdadero.

Ha utilizado herramientas sencillas como: HUMILDAD, GENEROSIDAD y CORAJE, para demostrar que la soberbia, la mentira, la prepotencia, la violencia y la vanidad, alejan al hombre del camino de Cristo.

El fenómeno FRANCISCO, nos hizo ver desde otra óptica la vida, nos llamó a reflexionar sobre nuestras conductas, principalmente la de nuestra iglesia, de la que formamos parte, lejos hasta ahora de los pobres, lejos de la realidad que nos embarga, lejos de interpretar el rol fundamental de su existencia. 

En Francisco, encontramos nuestro ÍDOLO, y solo nos reclama compromiso con participación para revertir esta situación, principalmente a quienes tuvimos la suerte de instruirnos o haber logrado una posición económica que involuntariamente nos alejó de los necesitados.

Nuestra IGLESIA, debe reaccionar, transformarse e interpretar a CRISTO, descender hacia los pobres y necesitados, convocar a la familia cristiana a protagonizar EL CAMBIO, buscar apoyo en la comunidad, dejar el templo por la calle, donde está el dolor de las diferencias que marca la pobreza.

Claro está que hablamos de seres humanos y no todos reaccionamos de igual forma ante ciertos fenómenos, pero si advertimos que nuestro pensamiento difiere con el de la mayoría, es posible que NO estemos en condiciones de ser útiles al proyecto general.

No es esto una simple nota de desahogo, ahora estoy más animado y pretendo que llegue al corazón de mis conciudadanos para estimular una reacción, opinemos sin miedo, recuperemos la dignidad y la FE, respondamos al fenómeno FRANCISCO con hechos y compromisos, RESPETEMOS A QUIENES MERECEN RESPETO, PLANTÉMONOS ANTE QUIENES NO ENTIENDEN EL MENSAJE, VERA NO PUEDE PERDER OTRA OPORTUNIDAD.

Alfredo C. Buffi – Pte. Centro Comercial de Vera

LE 7.882.123

Vera, 31 de Julio de 2013