Tarde pero seguro: el Centro Comercial se sumó al reclamo por las tarifas de luz

Tarde pero seguro: el Centro Comercial se sumó al reclamo por las tarifas de luz

La situación creada por los valores de la energía eléctrica provista por la E.P.E. motivó también la reacción del Centro Comercial e Industrial de Vera que, a través de un comunicado, expresó textualmente que el costo de los servicios, en especial la energía eléctrica, condiciona a la economía de los que menos tienen, entre los que se encuentran pequeños comerciantes, emprendedores y autónomos.

Aunque ya hace varias semanas que desde el más variado y amplio arco institucional, social y económico del norte y de toda la provincia se escuchan fuertes pronunciamientos en contra del llamado “tarifazo” de la EPE, la entidad verense dio a conocer su posición recién hoy. Igual vale decir que lo extemporáneo de su proceder no invalida su anexión al reclamo generalizado.

COMUNICADO

El creciente desequilibrio entre: ingresos y costo de servicios, combustibles, impuestos y tasas, acentúan su efecto negativo sobre el sector de menores recursos y hacen que sus posibilidades de recuperación sean cada vez menores.

Si bien estos aumentos se justifican con la necesidad de recuperar rentabilidad y producción de las empresas que operan en el país, VALE LA PENA RECORDARLES QUE EN ESTE MISMO PAIS VIVIMOS LOS QUE CONSUMIMOS y que para que “dicha recuperación”, sea posible, deben asegurar mejores ingresos a los que consumen, caso contrario cualquier matemática daría resultado negativo.

En conclusión: Consumidores domiciliarios, comerciantes, industriales, tienen serias dificultades para afrontar el pago de las facturas de la EPE y cada vez peor, por lo que “esto”, no se soluciona con facilidades de pago, ni con menos costo financiero en la refinanciación de las deudas, ni con discursos que no se entienden, solo se acumula deuda y cada día que pasa la angustia crece.

Por lo expresado, vemos como que este problema y condiciona la armonía en la vida de las familias santafesinas y por el excesivo costo no permite disfrutar los beneficios que las nuevas tecnologías nos ofrecen, por lo que reclamamos una revisión en el criterio utilizado en la composición de las facturas y agregar al sentido excesivamente técnico – contable, un fuerte ingrediente humano y social que asegure sensibilidad y justicia.

Una vez logrado el equilibrio entre costos y posibilidades del usuario, recién refinanciar o condonar deudas –generadas por un desequilibrio ajeno al consumidor- según las posibilidades reales de cada situación.