Calchaquí es tierra de nadie: robos violentos a plena luz del día golpean a la ciudad

Calchaquí es tierra de nadie: robos violentos a plena luz del día golpean a la ciudad

La ciudad se ve afectada por una ola de inseguridad preocupante.

Desde un tiempo a esta parte, hechos de inusitada violencia y con modus operandi similares se registran en el ámbito de la escena urbana sin solución de continuidad.

Robos en zonas pobladas del radio céntrico y periférico pusieron en alerta a los vecinos que preparan una marcha para reclamar seguridad, que tendrá lugar el miércoles 7 de febrero y que prevé llegar hasta la dependencia policial local.

Es que a los robos a plena luz del día contra comerciantes y empresarios, ahora se sumó un hecho ocurrido en el barrio San Martín. Allí, en la zona sur de Calchaquí, un ama de casa que se hallaba sola con su hijos fue maniatada con precintos plásticos y, tras ser reducida, fue objeto del robo de 13.000 pesos.

Por supuesto, los ladrones huyeron sin dejar rastros, y aunque son buscados intensamente cae de maduro que la audacia para delinquir a media mañana está incentivada por la ausencia de actividades de prevención y patrullajes.

Peor aún: un vecino debió acudir hasta la Comisaría Segunda para dar la alarma porque los llamados al número de emergencias 101 nunca fueron atendidos. El tema de la atención del teléfono es un problema de larga data en la comisaría de Calchaquí: nadie atiende, y si lo hacen, la falta de profesionalismo para tratar una urgencia es patética.

En la semana que pasó, el intendente Rubén Cuello reclamó a la autoridades del Ministerio de Seguridad mayor presencia policial en Calchaquí. La gestión realizada es la que correspondía, pero a todas luces debió llevarse adelante mucho antes.

Es una triste y apremiante realidad la que padece Calchaquí. Inseguridad manifiesta con delincuentes jugados, que dan golpes certeros, dispuestos a todo con tal de lograr sus cometidos. Al mismo tiempo, barrios marginales donde la venta de drogas gana terreno.

Urgen acciones contundentes de parte del poder político provincial para devolver la paz y la tranquilidad a una población atemorizada por los delitos contra la propiedad.