Vera reventó el pluviómetro

En 6 horas cayeron 130 mm.

Cuando a las 7.20 de ayer comenzó a llover copiosamente nada hacía prever que el cielo descargaría su furia durante 6 horas prácticamente sin parar y por momentos torrencial.

La progresión de algunas mediciones indicaban que a media mañana habían caído 80 mm, al mediodía ya superaba los 100 y a las 14 llegó a los 130 mm, según distintas mediciones.

Tanto volúmen superó cualquier previsión y es así que muchos vecinos vieron como el agua subía de nivel para superar el cordón de las calles, subir a la vereda y finalmente ingresar a muchos hogares, cuyos moradores entablaron una lucha desigual para evitar el anegamiento.

El hecho de que el fenómeno se haya dado de día y sin viento fue un dato a favor, como lo fue el mantenimiento de la energía eléctrica que solo sufrió un par de cortes por lapsos más o menos breves.

A media tarde -con buen tiempo y sol- ya el agua se había escurrido bastante, quedando anegados solo los lugares históricos como el bajo nivel de plaza Independencia y en calle Belgrano, lo que obligó a prohibir su transitabilidad por unas horas.

En la madrugada de hoy volvieron a registrarse precipitaciones intermitentes, con 12 mm más, pero la ciudad ya recuperó su imagen habitual.

A pesar del inusual fenómeno, no se informó de mayores inconvenientes más allá del anegamiento de las calles de tierra, donde las napas permanecen muy altas debidos a las últimas lluvias y mantiene saturada su capacidad de absorción.

Manuel Mudry