Reforma tributaria: sin presiones, el kirchnerismo va por más

03/09/12  // 
Rossi
Rossi

El jefe del bloque de diputado nacional del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, negó presiones a legisladores para que voten una reforma a la medida de la Casa Rosada. Dijo que los 28 diputados peronistas tienen autonomía para decidir. Consideró que se debe cambiar el proyecto votado por el Senado. El Movimiento Evita generó un borrador que prevé no tocar el inmobiliario urbano pero sí el rural, para el que plantean una revaluación fiscal de hasta un 20 por ciento.

El jefe del bloque de diputado nacional del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, negó presiones a legisladores provinciales para que voten una reforma tributaria a la medida de la Casa Rosada. La aclaración llegó como consecuencia del informe que envió el ministro de Economía de la Nación, Hernán Lorenzino, al presidente del Partido Justicialista –José Freyre– donde analiza el flujo de recursos que llega a Santa Fe y una serie de consideraciones técnicas específicas sobre el tema.

Rossi garantizó la plena autonomía de los 28 diputados del PJ para decidir qué harán con el proyecto que ya cuenta con media sanción del Senado. No obstante, cree que son necesarios algunos cambios en el texto que proviene de la Cámara alta porque “una reforma tiene que ser más equilibrada y con un equilibrio mayor entre todos los que tengan capacidad contributiva”. Un sector del peronismo avanzó con un borrador de dictamen propio, aunque apenas si hay una docena de dirigentes detrás de esa posición.

“Aspiro a que el justicialismo logre una posición única y que vaya acompañada de lo que exprese el presidente del partido José Freyre”, dijo Rossi en relación a las diversas miradas que coexisten sobre la reforma tributaria. Asimismo, espera que no sólo en la Cámara baja se logren unificar criterios dentro del heterogéneo PJ, sino también con los senadores “porque si no de nada valen” los cambios que se puedan acordar y/o votar.

Qué se discute

La idea que propuso el bloque de diputados del Movimiento Evita –con Gerardo Rico y Eduardo Toniolli– y que contaría con el aval de sus pares de Producción y Trabajo, el Partido del Progreso Social y sólo algunos miembros del Frente para la Victoria, establece no tocar los avalúos fiscales del Inmobiliario Urbano para los rangos del 1 al 4. En cambio, sí permitir un incremento que oscilaría entre el 20 y el 65 por ciento para los rangos del 5 al 8.

A su vez, para el Inmobiliario Rural aceptan hacer una revaluación fiscal de hasta un 20 por ciento de los precios mínimos y máximos por hectárea y por distrito; incrementos progresivos del 100 al 300 por ciento para los rangos 2 a 11; y para contribuyentes de un único inmueble rural con superficie no mayor a 60 hectáreas la suba no deberá superar el 50 por ciento. También se plantea sostener la Unidad Económica Agropecuaria que los senadores pidieron eliminar.

Hay elementos de sobra para justificar el revalúo de campos, según los autores del dictamen. Por caso, las casi 12 millones de hectáreas productivas que tiene Santa Fe aportaron a las arcas del Estado apenas 159 millones de pesos en 2011, o sea que la recaudación anual promedio por hectárea fue de 13,28 pesos y la recaudación mensual promedio por hectárea se ubicó en 1,11 pesos. Además, para 2012 la emisión del Inmobiliario Rural es de 160 millones, sólo el 2,1 por ciento del total que se espera recaudar.

El punto de mayor fricción interna es el que refiere a Ingresos Brutos. El proyecto de Rico establece una alícuota del 0,5 por ciento para grandes industrias con una facturación igual o superior a 80 millones de pesos anuales. El jefe del bloque del Frente para la Victoria, Darío Mascioli, ya anunció que no acompañará ese cambio que pretenden introducirle porque la facturación no siempre es un fiel reflejo de la tasas de rentabilidades.

El dirigente venadense –ex funcionario de Freyre– no es el único que no quiere gravar a industrias con Ingresos Brutos, es que ni siquiera el proyecto original del Ejecutivo planteaba esa posibilidad. En total son 69 las empresas santafesinas que deberían comenzar a tributaria si sale esta iniciativa del Evita, pero nueve de ellas son alimenticias y continuarían con la exención para evitar que la mayor carga impositiva se aplique directamente a los costos de producción y –por ende– a los precios de los alimentos.

El rojo de Binner

El diputado nacional Agustín Rossi aprovechó la ocasión para recordar que “la provincia tiene un déficit que fue generado en los cuatro años anteriores de gestión” porque “el Binner gastó 3.000 millones de pesos más de lo que recaudó y ese déficit es el que estamos pagando todos los santafesinos”. Finalmente, indicó que “hay una queja permanente del gobierno provincial que me parece trata de esconder sus propias responsabilidades” en los problemas económicos del Estado.

Cruz del Sur