Lo apaleaban, la policía quiso salvarlo, pero les arrojó una bomba casera e intentó matarse
Lo ocurrido en Golondrina el sábado raya la locura. Un joven que era agredido por varios sujetos la emprendió contra los agentes que pretendían salvarlo de la golpiza. Les arrojó una botella con combustible y un mecha. Luego huyó e intentó degollarse.
A las 18 del sábado una mujer se presentó desesperada en la comisaría de Golondrina solicitando la presencia policial en su domicilio por cuanto un primo suyo. Adrián Báez, de 20 años, era agredido físicamente por varios exaltados.
Personal que se encontraba de turno se trasladó al lugar donde se encontró con la presunta victima quien comenzó a insultar a la propia policía y, en forma imprevista, agredió físicamente a uno de ellos para luego darse a la fuga.
Desde allí, Báez fugó hacia su domicilio particular desde donde comenzó arrojar trozos de ladrillos a los agentes del orden quienes ante esas graves circunstancias y al notar la presencia de otros familiares también en actitud hostil, se replegaron hasta la sede policial para solicitar colaboración a unidades de Orden Público de pueblos vecinos.
Encontrándose en el interior de la comisaría, los uniformados vieron con asombro que el joven a quien habían ido a auxiliar en un principio, apareció en la puerta de la dependencia con una botella de vidrio llena de nafta y con una mecha ardiendo.
Totalmente fuera se sí, Báez arrojó la bomba molotov hacia la puerta de acceso lo que produjo solo la rotura del vidrio de la misma porque no alcanzó a explotar
Otra vez corrió hacia su domicilio. Hasta ese enclave, en busca de aprehenderlo, llegaron en minutos los efectivos locales junto al refuerzo solicitado.
Empero, la tarde noche de alienación no terminó ahí. Una vez en la vivienda de Báez, los numerarios tomaron conocimiento que éste, con un arma blanca, se había producido un corte en el cuello con intención de quitarse la vida.
De inmediato, fue cargado en un móvil policial y en forma urgente trasladado hacia el hospital de Tartagal.
En el trayecto hacia el nosocomio, la ambulancia que iba a buscarlo se encontró con la patrulla policial, por lo que el suicida fue cargado en la unidad sanitaria que lo llevó hasta el Hospital Zonal de Reconquista.
Esta mañana, luego de las curaciones de rigor, fue dado de alta.
En su vivienda se secuestró del arma utilizada con el cual se autolesionara.
Quedó imputado por lesiones leves, atentado y resitencia a la autoridad, daño calificado y tentativa de suicido.




