Vacaciones, sin engordar
Plácidos, los amantes del hobbycat disfrutan de las vistas que ofrecen la isla Gorriti y la penÃnsula.Hobbycat, windsurf, kayak y running, algunas actividades con las que los veraneantes esteños mantienen el estado fÃsico.
Hobbycat es la palabra que define el pequeño catamarán para cuatro personas que esta temporada es la sensación. Es que a bordo de esta pequeña embarcación ideal para sentir el vértigo de las olas, nadando o provistos de buenas zapatillas, los veraneantes apelan al deporte para equilibrar el ocio playero y el consumo de calorÃas del que viene acompañado.
Miguel Angel, de 49 años, porteño, es amante de este deporte y el windsurf, que aprendió en principio para acompañar a su mujer y después se convirtió en una pasión. “Ahora toda la familia hace náutica. Lo mejor es que sirve para pasar un rato juntos”, explica, mientras se calza el infaltable traje de neoprene.
Según Nicolás Marchetti, del Centro de Deportes Náuticos de la Parada 10, el boom de los deportes de playa gana adeptos cada temporada. AsÃ, por precios que oscilan entre US$ 10 y US$ 140, se puede pasear en catamarán o probar la furia del viento con el windsurf y el laser, en las escuelas de la Parada 10, en la Laguna del Diario y bajo el puente de La Barra. El furor es tal que en la escuelita de Marchetti una vez por semana se organizan minirregatas de competencia.
El running es otra de las pasiones del Este. “Es la única manera de darme todos los gustos”, dice Solana (36) sobre su afición por correr, aun en verano. Ella es una de las tantas que se calzan las zapatillas para cruzar como una ráfaga la rambla o las cuestas del Portezuelo, mientras el sol deja sus últimos rayos de fuego en el agua.
Fuente: La Nación





